La casa en el aire

Cuando Escalona escribió la canción con el mismo título, no se imaginó la responsabilidad que le estaba dando a Ada Luz. Por: María Mónica y Silvia Juliana Tener una casa a tu cargo son tres créditos en valor universitario. Manejar las responsabilidades de la vida “juvenil” y además intentar que no te corten el gas … Continúa leyendo La casa en el aire

Mis cuatro babys

Cuando alguien me dice que todos los hombres son iguales me dan ganas de traerlo a mi casa, presentarle a los cuatro hombres con los que vivo, y mostrarle que no. Por: Silvia Juliana Seguro si eres mujer y leíste que vivo con cuatro hombres hiciste esta cara: Porque piensas que vivir con cuatro hombres … Continúa leyendo Mis cuatro babys

Religión, guerra y feminismo

A la mayoría de niñas y mujeres nos han criado con base en estigmas sociales, provenientes de la mentalidad retrógrada y machista de la Edad Antigua, alimentada por algunos movimientos católico-políticos que se fueron gestando a través de la historia. Sin embargo, para estos movimientos represivos también existieron opositores y valientes pensadores que combatieron las ideas de opresión hacia el pueblo, con especial atención hacia el género femenino.

Por: Inés Páez*

Generalmente se cree que el feminismo es un movimiento que existe desde el siglo XX entre los años 60-70, sin embargo, los movimientos sociales de las mujeres han existido desde la Edad Media, fortaleciéndose en el Renacimiento y teniendo un auge en la época actual. Aunque actualmente se hable de la desigualdad de las mujeres en la sociedad, el tema no es nada nuevo.

Continúa leyendo “Religión, guerra y feminismo”

Que la ironía nunca te destruya

Sarah Belén tiene 20 años, estudia psicología y me enseñó un par de cosas acerca de quererse a sí mismo.

Por: Silvia Juliana

Todo empezó hace un tiempo ya, por allá cuando yo tenía 15 años y Sarah quizá tenía 11 o 10, no sé. Las vi a ella y a su hermana en una fiesta. Yo era flaquita, tenía un vestido que no me hacía gracia y el pelo corto. Me odiaba. Ellas eran (y siguen siéndolo) bellísimas, con una gracia innata y además, vestidos hermosos. Me intimidaron.

Continúa leyendo “Que la ironía nunca te destruya”