Comer sin karma

Boston M.A., 2011

Nunca me ha gustado mucho comerme un plato de comida que ha sido hecho a la carrera, sin emoción, por salir del paso, sin ton ni son.

Por: María Mónica Acosta

Mi abuela era una mujer muy práctica y ocupada, por lo que no tenía tiempo para dirigir a sus empleadas para que le hicieran un menú especial a su nieta, que casi todos los días, pedía algo distinto a lo que servían de almuerzo en la casa.

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